Estamos tratando de abatirnos entre nosotros mismos. "Levanto la mano y tú me la cercenas", solo que ahora tú soy yo misma, el único ser que pone trabas en mi vida. Tú somos todos, todos muertos de miedo. En algún momento minaron nuestra confianza, haciéndonos sentir inútiles a la luz del análisis de los errores ajenos. Toda la culpabilidad nacional recayó sobre nosotros, supimos que nunca fuimos demasiado buenos incluso antes de nacer, y supimos que difícilmente seríamos suficientemente buenos como para solucionar este Desastre verdadero.
Me dicen que no encontraré salidas. Me creo que no habrá salidas.
Me ofrecen la posibilidad obligada de marcharme. Me siento expulsada de mi país.
Soy joven. Tengo una carrera. ¡Y paso miedo al reconocer que sé hablar alemán! ¿Me meterán en algún avión y me enviarán al exilio?




