martes

Spree



Empiezo a disfrutar de los paseos a solas a las orillas del río Spree más de lo que quisiera. Vuelvo a conectar instantes caminando por la calle: miradas furtivas, pupilas entornadas clavándose en mis pupilas, taladrando soledades. Agujeros vacíos. Vuelvo a sentirme una extraña entre extraños. Voy desligándome de todo, curtiéndome en el desarraigo que yo misma busqué. Me torturo a mi misma (no busco más que esos círculos opacos, no quiero profundidades ni espejos). Prefiero adelantarme a ellos, antes que dejar mi desgracia a su voluntad. Ya se ocuparon de lograrla unos ojos negros hace tiempo.

lunes

Introspección 1.



Dolor de cabeza, cansancio, tristeza, pero ganas de reconstruirme. Sin embargo, después de tantas veces ya no se por dónde empezar. Voy haciendo intentos a la desesperada (mudarme a otro país, cambiar mis hábitos de vida, mi aspecto) y poco a poco voy vislumbrando la realidad("poco a poco" y "voy vislumbrando", porque estoy muy lejos de hacerlo, pero sé que voy encaminada a ello): no puedo reconstruirme más veces. No puedo reinventarme. Traté de vivir en este agotador ritmo de improvisar nuevas facetas, en este deseo de encontrar la adecuada, o de huir de la anterior.


Aquí estoy, ¿mejor? ¿peor?. Arrastrando de un país a otro mis preocupaciones, arrastrándome de aquí para allí sin mucho éxito. Quizá sea el momento de abandonar intentos vanos. El momento de enfrentarme conmigo misma, y averiguar qué es lo que no estaba funcionando.