martes

Spree



Empiezo a disfrutar de los paseos a solas a las orillas del río Spree más de lo que quisiera. Vuelvo a conectar instantes caminando por la calle: miradas furtivas, pupilas entornadas clavándose en mis pupilas, taladrando soledades. Agujeros vacíos. Vuelvo a sentirme una extraña entre extraños. Voy desligándome de todo, curtiéndome en el desarraigo que yo misma busqué. Me torturo a mi misma (no busco más que esos círculos opacos, no quiero profundidades ni espejos). Prefiero adelantarme a ellos, antes que dejar mi desgracia a su voluntad. Ya se ocuparon de lograrla unos ojos negros hace tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario