
"No importa que el hombre se haya roto si de él emergen rosas de légamos y principios renovadores. Hay que empezar rompiendo para darle rienda suelta a lo que realmente somos y escondemos." (Millares)
A veces yo desearía ser tan destructiva como lo era Millares, o quizás ya lo sea, pero a veces yo desearía ser destructiva de la misma manera de la que lo es él. Cuando yo destruyo la violencia recae sobre mi misma, pero él supo crear una parte tan suya como él mismo fuera de si mismo, y ser violento hacia esa parte (suya y ajena). Así eran sus cuadros. Un ataque a toda aquella materia devastada que no era sino un despojo de su interior, como un vómito o un trozo de piel arrancada. Y yo sin embargo estoy a años luz de destruir mi alter ego convertido en dios sabe qué. En unos versos, en una melodía, en una acuarela. Puede que esté a años luz de crear siquiera ese alter ego de manera satisfactoria.
Hasta que lo logre, estaré rasgando mi propio cuerpo y mi propia mente. Pero algún día lo haré surgir y lo haré desaparecer, y emergerán rosas de légamos y principios renovadores. Y no volveré a ser la que fui.
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